Riesgo de especies invasoras por el tráfico de megabuques de GNL en el Golfo de California
Agua de lastre, bioincrustación y argumentos a favor de la prevención.
Foto: Buque descargando agua de lastre
El Golfo de California (GdC) es considerado Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO (2005) e incluye Áreas Importantes para Mamíferos Marinos (IMMA, por sus siglas en inglés) designadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Alberga una biodiversidad extraordinaria, incluido el 39% de todas las especies de mamíferos marinos, once especies de ballenas, 891 especies de peces y cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo. El GdC sostiene el 57% de la producción pesquera marina nacional de México y un próspero sector de ecoturismo marino valuado en aproximadamente 518 millones de dólares estadounidenses (USD) al año.
Las especies invasoras son organismos no nativos que se introducen y son capaces de establecerse en ambientes donde no se distribuyen de forma natural. Cuando se vuelven invasoras, pueden causar impactos ambientales, ecológicos, económicos y de salud pública significativos. En sus nuevos hábitats, las especies invasoras suelen carecer de depredadores y controles ecológicos que las limitan en su área de distribución original, lo que permite que sus poblaciones se expandan rápidamente. Pueden desplazar a especies nativas, alterar la estructura del hábitat, perturbar las redes tróficas y desencadenar efectos en cascada en el ecosistema, lo que amenaza a especies nativas y migratorias, y genera riesgos para las comunidades costeras que dependen del mar.
Este resumen se basa en una nota informativa elaborado por Equal Routes que evalúa los impactos de lasagua de lastre y la bioincrustación derivados del tráfico marino provocado por buques de gas natural licuado (GNL) en el GdC.